domingo, 10 de mayo de 2009

EL DÍA DE LA MADRE EN EL PERÚ

EL DÍA DE LA MADRE EN EL PERÚ


Esta importante fecha en que se relieva en toda su magnitud la palabra MADRE, tiene su origen en la solicitud planteada el año 1 872 por Julia Ward Howe, “activista social y poeta, autora del “Himno de batalla de la República”, quien planteó dedicarle un día a la paz; en mayo de 1 907, Ana Jarvis, natural de Pennsylvania, inicia una campaña para institucionalizar el DÍA DE LA MADRE, que se lograría en 1 914, con la firma de un documento por el presidente demócrata de Estados Unidos, Woodrow Wilson, que proclamó el DÍA DE LA MADRE como fiesta nacional, y que se celebraría cada segundo domingo de mayo.
En el PERÚ, el verdadero gestor de la celebración del “DÍA DE LA MADRE” fue el Dr. Carlos Alberto Izaguirre Alzamora (Huaraz - Lima, 06.02.1972). abogado y político. Jurista laboral, sindicalista y defensor de la clase obrera, ex Senador de la República; cuando estudiante de Derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, presentó el pedido en sesión del 17 de abril de 1 923, gestionando la R. S. de 12 de abril de 1 924 que resuelve "Declarar día solemne bajo la denominación de "Día de la Madre", el segundo domingo de mayo"; celebrándose por primera vez el 11de mayo de 1 924.
"El 11 de mayo de 1 924, se celebró por primera vez en el Perú el Día de la Madre.
El doctor Luis Varela y Orbegozo, en rápida improvisación explicó el alto significado de la fiesta.
En el viejo salón de actuaciones de la Universidad Mayor de San Marcos, el entonces Rector de la Universidad, doctor Manuel Vicente Villarán (Huaraz), acompañado de catedráticos, periodistas, escritores y de la junta directiva del Centro Universitario Ariel, al iniciar a las 5 p.m. el solemne acto pronunció un hermoso discurso que concluyó con los siguientes párrafos:
"Inclinemos nuestro corazón lleno de humildad, ante la fuerza más grande y fecunda que en el orden moral ha creado la naturaleza humana, ante el amor maternal, flor y resumen de todo desinterés, de toda abnegación, forma suprema de altruismo que no se fatiga jamás, que no se desalienta nunca ante ninguna fealdad ni desvío; que da sin medida sin pedir nada, que sólo acaba con el último aliento de su vida".
El fundador del DÍA DE LA MADRE y presidente del Centro Universitario "Ariel", alumno Carlos Alberto Izaguirre, a cuya iniciativa acordó el centro con fecha 17 de abril celebrarlo en el Perú, pronunció el siguiente discurso:
Señor Rector de la U.N.M. de San Marcos.
En este instante de crisis en todos los órdenes de la vida estamos de parte del ideal y hemos querido poner un jalón moral en la conciencia de todos los hijos del Perú. ¿Quién iluminará todas las sombras, todos los abismos? ¿Quién espiritualizará nuestra vida? ¿Quién ha de ponerse en contacto directo con los mensajeros profundos del universo?. Un vacío han dejado las ideas del pasado, catastrófica es la hora del mundo, se van a la tumba los viejos valores, la cultura como la técnica fracasa.
La liberación del hombre, su redención sólo pueden venir de un esfuerzo del corazón, de las fuentes puras del silencio, del heroísmo cotidiano; pero sobre todo de una gran ternura: LA MADRE.
Que sea una fe frente a tantas negaciones, un faro redentor en el mar piélago de las tormentas y un canto consolador para la desolación de los corazones. Ella formó el cantarito de lágrimas de todos los profetas, reformadores, constructores, y luchadores.
Su recuerdo conmueve dolorosamente el alma de los que la hemos perdido. Por todas las madres, un varón preclaro preside esta ceremonia, hijo de una muy ilustre. Un artífice de la palabra y del pensamiento dirá el significado de la fiesta. Y la exaltación y su apoteosis serán la inspiración de un gran poeta salido de nuestras filas. Todos hemos de levantarnos, después, para permanecer de pie por breves momentos.
- ¡Lágrimas y flores blancas sobre las tumbas de las que tienen los párpados cerrados para siempre!
¡Levantemos el corazón al infinito por las que aún guían la gran batalla romántica de la vida!
En la personalidad de mi madre Victoria Velezmoro Alva de Unyén, en el amor a mi esposa Dany Noemí Kuzma Alfaro de Unyén, y a mi hija Milagritos Magaly Unyén Kuzma, mi respetuoso saludo en este segundo domingo de mayo, a todas las madres del mundo, en especial a las madres trabajadoras peruanas, que todos los días tienen que luchar contra una sociedad injusta, descriminadora, a veces insensible a los grandes problemas sociales de su entorno. Pero a pesar de todo ello FELIZ DÍA DE LA MADRE.