viernes, 25 de diciembre de 2009

MI LUCHA CONTRA EL CÁNCER - TESTIMONIO X

MI LUCHA CONTRA EL CÁNCER - TESTIMONIO X
Por: Víctor Nolberto Unyén Velezmoro
Luego de mis clases en la Universidad César Vallejo de Chimbote, por la noche del martes 27 de octubre del año 2009, con mi esposa nos enrumbamos con destino a Lima; en horas de la mañana del día miércoles 28 fui atendido en el consultorio 35 de Urología por el Dr. Víctor Luna Martínez, a quien le manifesté algunos síntomas que continuaban presentándose, solicitando se me practicaran unos análisis de sangre y orina, incluido urocultivo y PSA para descartar el cáncer de próstata, además de una ecografía a la vejiga.
En cuanto a la insuficiencia renal, que no me preocupase que era producto del desgaste natural por la edad; y la inflamación a la vía urinaria, era debido a las citosocopías e instilaciones que me vienen practicando desde hace cuatro años. También puede ser por la hipertensión arterial que desde hace más de ocho años vengo sufriendo, soy emotivo, estoy en 2 tabletas de enalapril, que las tomo dos por la mañana y dos por la noches. Por recomendación de mis médicos, entre ellos el nefrólogo no debo dejar de tomarlas, porque los afectados son mis riñones.
En el módulo de citas me otorgaron la consulta con el médico para el próximo 27 de enero del 2010, la ecografía sería el 6 y los análisis el 18 de enero; esa misma noche del veintiocho retorné a Chimbote, ya que tenía clases en la Institución Educativa “Santa María Reina”; institución en la que vengo laborando desde el año 1 983, y cesaré a comienzos del 2010. Las siete promociones que egresan este año 2009, me han dado ese inmenso honor de llevar mi nombre “Víctor Unyén Velezmoro”.
El primero de diciembre del 2009 mi libro “El Despertar de un Coloso” Monografía sobre la Historia de la Provincia del Santa”, cumplió treinta años de su primera edición, con prólogo del Dr. Luis Felipe Alarco y colofón del narrador Oscar Colchado Lucio, considerado por la Municipalidad Provincial del Santa “Libro base de la Historia de Chimbote” el año 2 000.
Al retornar de nuestra excursión por el oriente, Japón, Taiwán, Hong Kong, República Popular China, para ser más preciso; ya en Chimbote me enteré que dentro de dos días tenía una invitación de mi amigo poeta Gerardo Molina para viajar a Montevideo (Uruguay), lo que era imposible; pero había otra dentro de dos meses en Villa Dolores (Argentina), hice mis maletas y emprendí un nuevo viaje por avión a Santiago de Chile; de allí continué por tierra, crucé en automóvil la Cordillera de los Andes hasta llegar a la ciudad de Mendoza (Argentina), trasladándome a la hermosa ciudad de Villa Dolores en la provincia de Córdoba, donde fui recepcionado por el gran poeta Oscar Guiñazú Alvarez, presidente del 33º Encuentro Internacional de Poetas, organizado por “Tardes de la Biblioteca Sarmiento” S.A.D.E. Seccional Villa Dolores del 11 al 15 de octubre de 1 994; quien me hizo el inmenso honor de izar el Pabellón argentino en la Plaza de Armas durante la inauguración del evento, retribuyendo así el honor que tuvo él al izar la Bandera peruana en la Plaza de Armas de Chimbote, cuando organizamos el I Encuentro Mundial de Poetas en el mes de julio de ese año. Luego de su fallecimiento dos años después, estos Encuentros llevan con toda justicia su nombre.
Luego de mi alta en el Hospital “Edgardo Rebagliati Martis” (2005), donde hasta hoy acudo periódicamente a las citas médicas, me viene a la memoria las comidas sin sal para los hipertensos que me quitaban el poco apetito que tenía; la tía Alex que me llevaba alimentos sin dulce para diabéticos, ruego a Dios que me libre de esa enfermedad que es terrible, espero no tenerlo nunca; durante estos años de mi lucha contra el cáncer, me aislé de eventos, dejé de asistir a Encuentros de escritores y poetas, me privé de compartir renovadas experiencias con amigos de diversas latitudes, que a través de la inspiración suelen dialogar con los dioses y adentrarse en el tiempo y perennizarse en la historia.
Mi vida,
hoy
es cual árbol frondoso
que se resiste a la muerte,
pese a las inclemencias del tiempo,
siempre erguido
persiste,
en su lucha contra la corriente.
No he vuelto a viajar al exterior del Perú, ni al interior de la región Ancash, en múltiples oportunidades ni siquiera en actividades locales; cuatro años los he pasado entre citoscopías e instilaciones que me tienen casi siempre inflamado de las vías urinarias; pero luego de la operación del carcinoma a la vejiga (2005), me levanté de las cenizas ante la sorpresa de mis amigos, para presidir la Comisión Organizadora de VI Encuentro Mundial y XI Nacional de Poetas “Ivan Vásquez Salazar / Benigno Araico Baca”, y VIII Salón de Pintura “Marcos Leclere San Román”, que realizamos con singular éxito en el mes de noviembre del año 2006, con motivo del Centenario de Chimbote como distrito (Ley Nº 417 del 6 de diciembre de 1906).
En Villa Dolores me encontré con otros tres poetas peruanos: la Dra. Ruth Miranda Villena, del Cuzco; Lucy Calvo, arequipeña que radica en Valparaiso (Chile); Roberto Espinoza Carrera, de Ica radicado en Lima; con ellos participamos de la inauguración en el Teatro de la ciudad; yo estaba sentado junto a mi amigo Pedro Amado Andrade de Argentina, escuchábamos atentos la conferencia magistral sobre literatura americana a cargo de un prestigioso catedrático de la Universidad de Córdoba.
¡Oh sorpresa! Hizo un recuento de los más importantes vates sudamericanos, mencionó a los peruanos José Carlos Mariátegui y Manuel Gonzales Prada, continuando de largo durante una hora aproximadamente omitiendo a César Vallejo. ¿I era un Encuentro Internacional de Poetas!.
Diversos amigos se han comunicado conmigo por mis Testimonios, algunos por problemas similares, otros porque creían que era simplemente literatura hasta que se dieron cuenta que eran experiencia de vida. Mi Testimonio es una voz de aliento, silencioso, pero una luz ante tanta desesperanza; yo mismo, aún no sé, cuál será el final de mi destino; quizás si sé, el de la muerte, al que todos vamos a llegar algún día irremediablemente, porque ese es nuestro próximo paso como mortales; pero mientras tanto debemos seguir luchando contra los grandes retos que nos da la vida, que por sí sola ya es hermosa, siempre confiando en el Dios Todopoderoso que sólo él sabe cuál es nuestro camino final en esta vida terrenal.
Sábado 17 de octubre del 2 009.
Querido Profesor Unyén:
Lamento mucho no haberlo tenido nunca como mi profesor, en el colegio o en la universidad; pero sin haberlo sido y habiéndolo conocido hace tan poco tiempo (año 2003 cuando la UCV llegó a Chimbote) lo admiro y estimo mucho. Cada artículo suyo que leo o cada noticia en el diario, lo poco que conozco de usted me hacen admirarlo como a muy pocos seres terrenales suelo admirar.
Este testimonio me ha conmovido hasta las lágrimas y ojala pronto venga la segunda parte.
Gracias Profesor Unyén por ser lo que es y gracias por su amistad.
Cordilamente, Roxana Suyo Oré
Directora de Asuntos Estudiantiles
UCV Chimbote.
El expositor al terminar su conferencia emprendió el descenso del pódium entre los aplausos de los asistentes, poetas procedentes de los diversos países de Sudamérica, yo le expresé al Dr. Pedro Amado Andrade mi disconformidad, coincidiendo conmigo; esperaba que alguien reclamara pero nadie lo hizo; en eso un poeta argentino levantando la mano le dice: ¿doctor, puedo hacerle una pregunta? ¡pues claro! fue la respuesta, retornando al pódium. Absuelta la pregunta. Antes que volviera a bajar, levantándome de mi asiento y alzando la voz, ya que me encontraba por la mitad de la gran sala, le pedí me concediera el uso de la palabra, la que fue concedida.
Doctor, lo felicito por la magnífica exposición realizada, pero como peruano tengo que hacerle una observación. Usted ha nombrado a dos grandes escritores de mi país, a José Carlos Mariátegui, autor de los “7 Ensayos de la realidad Peruana”, y a Manuel Gonzales Prada, autor de “Pájinas Libres” y “Horas de Lucha”, pero se olvidó de mencionar al más grande poeta peruano, universal, César Abraham Vallejo Mendoza…
Ni bien terminé de manifestar el nombre de nuestro insigne vate, el auditorio puesto de pie empezó a testimoniarle su reconocimiento con atronadores aplausos. El catedrático emérito de la Universidad de Córdoba, pidió disculpas aduciendo que por lo limitado del tiempo tuvo que acortar su exposición. Le acepté la disculpas por cortesía, pero en mi interior continuaba pensando en el gran error cometido, porque podía haber obviado a los otros dos escritores peruanos, pero no a Vallejo en este evento de poetas. Ya retirándose se acercó a mi asiento abrazándome y solicitándome una pronta reunión. Esa mañana coseché un gran número de amigos.
El mes de enero del 2010, es para mí un gran reto, espero que los resultados de la ecografía y análisis, me favorezcan, que no haya rebrote del carcinoma, que continúe mi mejoría, sabe Dios cuanto ruego, porque no quisiera empezar a vivir nuevamente la odisea.
NOSTALGIA
De: Víctor Nolberto Unyén Velezmoro

Estoy sentado cual espectador impávido,
tratando de ser indiferente
al instante crucial que me rodea;
más no puedo evitar que la nostalgia
del ayer impulse nuevos bríos,
a mi condición de asalariado,
de un mundo cortante, móvil,
que se escapa núbil de las manos.

Es el momento crucial de lo indefinido,
que persevera mantenerse
en un mundo mutante, imperfecto;
a veces sórdido, implacable,
entre los glóbulos rojos
que recorren cada milímetro
de las arterias de mi cuerpo,
mundano y a la vez divino.

Soy, sólo un número impar
en la vastedad del universo,
con un código genético
que se repite cíclicamente.
Y en cada retorno inmaculado
vivo las experiencias
de mundos inconclusos
que coinciden en mi edad exacta.

Yo soy de este y también de otros mundos
que cortando el tiempo
se adentran en la historia;
se alargan hasta desaparecer finitos
en cada recodo de una esquina vertical
que cae en el oasis de la esperanza;
en la seguridad
de volver a renacer en cada aurora.

Y en cada línea no escrita,
sobre una hoja plana
de mi cuaderno marchito
de esperanzas rotas.
Horizontal, me levanto sobre mis huellas,
incrédulo y sorprendido;
para empezar nuevamente a navegar
en el silencio de las tardes grises.

Entonces ¡Vivo! Trato de sobrevivir
en el calvario de mis penas,
sobre mis dudas y temores,
entrelazo mis ideas vanas,
llevando sobre los hombros
canciones hechas poesía.
Y la alegría de vivir “siempre de pie
y nunca de rodillas”.

Chimbote 10.11.2008

Continuará …
Visita mi blog y entérate de los 10 Testimonios y otras informaciones.
http://www.victorunyenvelezmoro.blogspot.com

1 comentario:

Anónimo dijo...

Para mi no hay nada mas esperanzador que escuchar gente tan valiente y tan llena de fortaleza como tu que han superado pruebas tan duras, yo veo como mi esposo se queja por tiene que Buy viagra por su disfunción eréctil, pero eso no es nada a la par de un cáncer, por eso hay que siempre estar buscando testimonios para aprender a no quejarse por cosas tan simples.